Iniciamos nuestra gran aventura en el año 2009, en un salón pequeño, pero con encanto y con un trato exquisito en donde nuestras clientas se sienten como en su propia casa.

La combinación de estas dos máximas, en las que siempre basamos nuestro servicio, han hecho que consigamos ampliar nuestra clientela hasta el punto de tener que buscar, recientemente, un espacio más amplio en donde poder seguir ofreciendo el mismo servicio y mejorándolo, si cabe.

En esta nueva ubicación, hemos iniciado una nueva etapa con la misma ilusión del primer día, y con todo el apoyo de nuestras exclusivas clientas, y a quién reitero mi agradecimiento por confiar en el equipo y en D&D.